Los Mossos d’Esquadra han detenido a cuatro personas que, supuestamente, formaban una banda especializada en sustraer vehículos de gama alta duplicando electrónicamente las llaves para que por una parte los dueños no se enteraran y por otra para poder venderlos sin ningún daño. La banda estaría detrás de siete sustracciones de vehículos, tres de ellos en Tarragona y Vila-seca. Asimismo, la Policía Autonómica sospecha que también participaron en el robo en cuatro establecimientos en varios puntos de Catalunya, entre ellos Tarragona y Valls.

El caso, llevado a cabo por agentes del Àrea d’Investigació Criminal (AIC) de Tarragona, permitió el arresto de cuatro hombres –un marroquí y tres españoles–, de entre 25 y 37 años, vecinos de Barcelona, Mataró y Sant Cugat del Vallès. Todos tienen un amplio historial delictivo, con más de una docena de detenciones.

La banda comenzó a actuar el 1 de abril con la sustracción de un turismo BMW 530D en un párking de la avenida Països Catalans, en Sant Pere i Sant Pau. Cuando el dueño fue a buscarlo por la mañana, el coche ya no estaba. El 3 de mayo se llevaron un BMW X5 del interior de otro párking de Vila-seca. Y el 26 de mayo sustrajeron un Volkswagen Tuareg a un hombre en el polígono Francolí después de que dos hombres lo empujaran. El robo de los otros vehículos se produjo en Molins de Rei, Barcelona, El Prat de Llobregat y Sant Pere Molanta –que pertenece al municipio de Olèrdola, en el Alt Penedès–.

Una vez sustraídos, los ladrones daban diversos usos a los vehículos. En ocasiones los enviaban al mercado negro, en otras los desballestaban y después comercializaban las piezas, o los cedían a otras organizaciones criminales para cometer hechos delictivos o los usaban ellos mismos para perpetrar los robos.

A establecimientos

Pero además de los vehículos, la banda habría realizado cuatro robos en establecimientos. El primero de los asaltos se produjo el 1 de mayo en un salón recreativo ubicado en Les Gavarres. Cinco ladrones, vistiendo ropa oscura y encapuchados, entraron en el local tras forzar la puerta principal. Una vez dentro, rompieron seis máquinas tragaperras y se llevaron entre 2.000 y 3.000 euros. Huyeron con un todoterreno BMW.

Una hora más tarde entraron en una tienda de electrodomésticos de Sant Pere de Ribes, de donde se llevaron tablets y móviles por valor de unos 17.000 euros. El 30 de mayo sustrajeron dos bicicletas y dos cuadros de las mismas valorado todo en 15.000 euros.

El último robo fue cometido el 8 de junio en una tienda de telefonía móvil en la calle Jaume Huguet de Valls. Tras cortar la persiana metálica de acceso al local, cogieron una bolsa con diversos teléfonos móviles.


Publicado: 15 de Octubre de 2014