Publicado: 15 de Octubre de 2014

Los Mossos d’Esquadra han detenido a cuatro personas que, supuestamente, formaban una banda especializada en sustraer vehículos de gama alta duplicando electrónicamente las llaves para que por una parte los dueños no se enteraran y por otra para poder venderlos sin ningún daño. La banda estaría detrás de siete sustracciones de vehículos, tres de ellos en Tarragona y Vila-seca. Asimismo, la Policía Autonómica sospecha que también participaron en el robo en cuatro establecimientos en varios puntos de Catalunya, entre ellos Tarragona y Valls.

El caso, llevado a cabo por agentes del Àrea d’Investigació Criminal (AIC) de Tarragona, permitió el arresto de cuatro hombres –un marroquí y tres españoles–, de entre 25 y 37 años, vecinos de Barcelona, Mataró y Sant Cugat del Vallès. Todos tienen un amplio historial delictivo, con más de una docena de detenciones.

La banda comenzó a actuar el 1 de abril con la sustracción de un turismo BMW 530D en un párking de la avenida Països Catalans, en Sant Pere i Sant Pau. Cuando el dueño fue a buscarlo por la mañana, el coche ya no estaba. El 3 de mayo se llevaron un BMW X5 del interior de otro párking de Vila-seca. Y el 26 de mayo sustrajeron un Volkswagen Tuareg a un hombre en el polígono Francolí después de que dos hombres lo empujaran. El robo de los otros vehículos se produjo en Molins de Rei, Barcelona, El Prat de Llobregat y Sant Pere Molanta –que pertenece al municipio de Olèrdola, en el Alt Penedès–.

Una vez sustraídos, los ladrones daban diversos usos a los vehículos. En ocasiones los enviaban al mercado negro, en otras los desballestaban y después comercializaban las piezas, o los cedían a otras organizaciones criminales para cometer hechos delictivos o los usaban ellos mismos para perpetrar los robos.

A establecimientos

Pero además de los vehículos, la banda habría realizado cuatro robos en establecimientos. El primero de los asaltos se produjo el 1 de mayo en un salón recreativo ubicado en Les Gavarres. Cinco ladrones, vistiendo ropa oscura y encapuchados, entraron en el local tras forzar la puerta principal. Una vez dentro, rompieron seis máquinas tragaperras y se llevaron entre 2.000 y 3.000 euros. Huyeron con un todoterreno BMW.

Una hora más tarde entraron en una tienda de electrodomésticos de Sant Pere de Ribes, de donde se llevaron tablets y móviles por valor de unos 17.000 euros. El 30 de mayo sustrajeron dos bicicletas y dos cuadros de las mismas valorado todo en 15.000 euros.

El último robo fue cometido el 8 de junio en una tienda de telefonía móvil en la calle Jaume Huguet de Valls. Tras cortar la persiana metálica de acceso al local, cogieron una bolsa con diversos teléfonos móviles.